Banco Interamericano de Desarrollo (2017) “Manual de Base Sobre los Derechos Humanos al Agua y al Saneamiento en Latinoamérica y el Caribe”; Bárbara Mateo, Celia Bedoya del Olmo, María del Rosario Navia y Jorge Ducci.
Este Manual, elaborado por encargo del BID, contribuye a relevar la importancia del derecho humano al agua y constituye una muestra del compromiso y responsabilidades del BID con el marco integral de los derechos humanos al agua potable y el saneamiento, DHAS, lo cual debe ser tomado en cuenta en cada una de las etapas de la cooperación para el desarrollo y también para que los estados miembros cumplan el compromiso construir y mantener un adecuado sistema de provisión de agua y saneamiento de carácter universal.
El documento consta de cuatro capítulos y se inicia con una sección introductoria donde se explica brevemente el proceso de reconocimiento de estos derechos, destacando la procedencia de su contenido y las obligaciones que se derivan de los mismos. En las secciones que siguen, los derechos humanos al agua y saneamiento se desglosan en cinco criterios (disponibilidad, calidad y seguridad, aceptabilidad, dignidad y privacidad, y asequibilidad;) y cuatro principios de derechos humanos (no discriminación e igualdad, acceso a la información y transparencia, participación, rendición de cuentas, sostenibilidad). A diferencia de los criterios, los principios no son tan conocidos por el sector. Sin embargo, son los que permitirán a las personas ejercer su derecho sobre estos servicios. Finalmente, en el capítulo cuatro, se trata de visualizar y comprender cuál es la situación de cumplimiento actual de estos criterios y principios en LAC para cada una de las diferentes áreas; y cuáles son los más críticos de manera general.
El manual también desglosa las obligaciones o implicaciones legales para los Estados titulares de obligaciones que también se han ido aclarando en los distintos informes de los relatores especiales para cada una de las temáticas abordadas. Es importante destacar que existen obligaciones específicas y obligaciones de carácter general con respecto a estos derechos. Así mismo algunos componentes de los DHAS son sujetos a una realización progresiva y otros deben ser de efecto inmediato.
Aun cuando el manual establece las obligaciones respecto del DHAS de manera general y universal, esto es, aplicables a cualquier persona o grupos de personas independiente del lugar donde habitan, el texto distingue entre áreas urbanas formales, esto es, las que se refieren a las ciudades, y áreas urbanas informales. Del mismo modo, se identifican los déficit y desafíos de las áreas rurales concentradas y desconcentradas. En las áreas rurales concentradas el criterio de calidad presenta grandes retos. En materia de agua por la ausencia de controles de calidad necesarios para verifica su salubridad, y su falta de capacidad técnica y equipos necesarios para tratarla adecuadamente. En saneamiento, es necesario garantizar que las personas que disponen de las instalaciones sigan haciendo uso de las mismas, se gestionen sus aguas residuales y lleven a la práctica acciones de higiene adecuadas. Todavía muchas personas siguen sin disponer de instalaciones sanitarias en muchos casos porque se han estropeado o se les ha dado un uso distinto. Las cifras indican que sólo en torno al 64% de la población rural dispone de instalaciones sanitarias mejoradas en la región, frente al 88% de la población urbana.
En las áreas rurales dispersas existen aún mayores retos ya que la mayor parte de las personas no disponen de ninguno de los servicios (criterio de disponibilidad). A diferencia de las áreas rurales concentradas, no existen normalmente organizaciones comunitarias que gestionen los servicios de agua, y son las personas de forma individual las que los gestionan (autoabastecimiento). A esto se unen circunstancias de ubicación compleja por estar lejos de las municipalidades o de las fuentes de agua, su alta dispersión, situados incluso en las montañas. Y otras de tipo social, como la falta de alfabetización de las personas o peculiaridades culturales (población indígena). Esto ha supuesto que las soluciones sean precarias y no satisfagan las cantidades suficientes para todos sus usos. El saneamiento adecuado es prácticamente inexistente, por lo que la defecación al aire libre se presenta como una solución
¿En qué te podemos ayudar?